Acabo de ver Midnight in Paris. Las pelis de Woody Allen hace raaato dejarón de encantarme; sin embargo, siguen siendo entretenidas. Esta -en específico- me gusto un poco menos aunque me entretuvo igual. Me explico: Tal y como el personajuco, de la mano de Anais Nin, Henry Miller y Antonín Artaud, yo también me enamoré de París de los años veinte; Clichy, Montpellier, Montparsse... (suspiro)... y claro, de tanto leer, inventé Mi París.
... y luego fui a París y no era tan linda como Mi París. De hecho tenía una tendencia al olor de basura con pis, había trancón en el metro (en el metro!!!) y nunca, pero nunca, logramos entender el timing de la ciudad. Por ejemplo, alguien me explica cómo carajo es que por los lados del Louvre no se encuentre dónde comer a las nueve de la noche?... eso sí, aún salivo con el foie grass que comí al frente de La Sorbone.
Volviendo a la película, si tengo problemas con el París real, se imaginan con unas pobres interpretaciones de Picasso y Fitzgerald y T.S Elliot y.. y.. y? Que esos también me los he imaginado (!) y, claramente, los de la película no dan, não chegam.
eso me acuerda a V.H que tenía miedo de ver Moulin Rouge y el Perfume... es simple, tenía miedo de estropear su imagen.
hay ciertas cosas que se quedan mejor en la imaginación.
(igual creo que debería volver a París - sólo que con un cambio de compañía-)
1 comentario:
Si hiciste la fábula hermosa de Paría y te desenamoró visitarla, imagina vivirla y sin demasiado dinero... Claro, hay zonas de Paris que cierran pronto -cuando cierra el Louvre-, pero otras que no cierran nunca. París, la vie c'est jolie. París, la vie c'est comme ça... (La única ciudad que jamás me ha defraudado en Venecia)
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