miércoles, 5 de octubre de 2011

En la tienda de dulces donde trabajo, es supuesto tener música sonando todo el tiempo que la tienda esté abierta. Parte de mi trabajo, es procurar que esto suceda. Curiosamente, aunque tienen un poderoso (y costoso) sistema de sonido de alta fidelidad, sólo usan LP´s y CD´s *... pero, ay!, yo soy hija del mp3 y de los Ipods, así, la primera cosa que pregunté fue si no era posible conectar mi Ipod al sistema de sonido, y, asertivamente, dijeron que no**. Entonces, poco a poco, vuelvo a la costumbre perdida de cambiar CD´s y a la aún más perdida de darle vuelta al LP y, por dios! qué corto me pareció el primer LP que puse, tres cancioncitas y pare de contar, ora otra vez a darle la vuelta.

A veces, dejo tardes enteras el mismo CD dando vueltas: cuando se acaba, simplemente pulso el play de nuevo (no he descubierto el botón de loop). Como soy un ser de tendencias rutinarias, la repetición no me incomoda en lo más mínimo; al contrario, pese a mi ritmo de carácter acelerado, me gustar ser minuciosa y encuentro cierto tipo de placer en repetir tareas de forma obsesiva (característica que me haría una excelente estudiante).

y con la música también solía ser así. Compré mi primer discman (con reproductor de mp3) para sobrellevar la infame cantidad de horas que pasaba en el transporte público diariamente (en el mínimo, tres horas diarias). Sin embargo, usualmente sólo tenía el CD que iba dentro del discman y ya está (en esto tenía que ver el hecho de que también llevara la casa a cuestas). Bueno, vale, que el discman tuviera mp3 le daba un poco de variedad al asunto. Sin embargo, como las mezclas sin sentido me generan prurito, mis CD´s solían ser series de música. Así, tenía uno con todas las partitas para violín de Bach, otro con la discografía de Bajo Fondo y Gotan Project y otro más con una colección de "Música para iniciados" que algún amigo hizo para mi...y los escuchaba exclusivamente, si tan siquiera darle al aleatorio, por más o menos un mes. Claramente (como diría la Marce), a fuerza de escucharlos, me los conocía de pe a pa y, sobretodo en el caso de las partitas de Bach, más o menos entendía su prodigioso intrincado.

Luego me llegó mi Ipod de 30gb y la banda ancha y, salvo enamoramientos parciales, rara vez volví a escuchar música de forma reiterativa. Ahora voy por las 6350 canciones, 19 horas 4 días de música ininterrumpida, pero no puedo afirmar que conozco mi música y tengo cantidades de canciones sólo porque las puedo tener.

Pero, con esta historia de los CDs y los LPs me dieron saudades de conocer mi música y superar la visión horizontal de la melodía y entender la red. Entonces, la tomé de nuevo con las partitas, con "The space is only noise" de Nicolas Jaar*** y el concierto para violín de Tchaikosvky (tres me parece un buen número). y como soy obsesiva, con tres versiones de cada uno... ahora sí, a Escuchar.


* El plural de las abreviaturas de Compact Disc y Long Play es CD´s y LP´s o CDs y LPs?
** Es correcto "de las primeras cosas que pregunté fueron si no podía usa mi Ipod"? Es que suena extraño.
*** Recomendado. Prolijo y lindo. Lo descubrí en el trabajo -afortunadamente mis jefes tienen un gusto excelente-.


4 comentarios:

Andrea dijo...

Más recomendaciones musicales por favor. Así tengas que incluir (****), (*****), (******), etc.

Luna Roi dijo...

Niente que vedere col circo... ¿Te gusta Schubert? Beso, guapa!!

L.

Andrea dijo...

Esa canción me recordó esta otra:
http://www.youtube.com/watch?v=fDQIGraR3aI

Anónimo dijo...

* Es Cds Y LPs
** De las primeras cosas que pregunte fue si no podia usar mi Ipod
*** Me gusta!!!