viernes, 18 de marzo de 2011

10 de julio de 2008

Siento la necesidad de meter mi dedo en mi boca y vomitar largamente, hasta la extenuación, hasta que sepa que no queda nada y quedar recostada contra el inodoro respirando trabajosamente... cansada pero liviana...

Así pasa con mi vida, que no pasa nada: siento ese malestar esas ganas de vomitarlo todo, de hacer que explote, de tocar fondo ... pero estoy ahí quieta, sin estar bien pero sin tener nada porqué llorar... en una montana rusa de la que no me puedo bajar: entro en euforia rápidamente e igual o más rápido caigo en la abulia, deprimida, preguntándome que hacer con el siguiente segundo... preferiría estar en el fondo porque, una vez allá, se que no será posible ir peor, en cambio, empezaré a sufrir salir de ahí se convertirá en el objetivo, en estimulo.

Tengo que forzar al ser compulsivo que hay dentro de mio, a aquella nina hiperactiva, que piensa mientras hace. Moverlo es posible, es exitoso pero , cuando no sabe que hacer es insoportable... funciona como un maniaco: si no esta en etapa maniaca decae.

Con un objetivo claro, soy capaz de funcionar veinte horas diarias sin lamentarlo, contenta, orgullosa... quiero ese objetivo, no sólo saber que no quiero, sino también que quiero... me recuerda al spell de salgari.

El ejercicio físico me hace bien, pero a la vez es decepcionante: decepcionante mi cuerpo, la altura de mis piernas...

Me embarqué en un mundo imposible... el mundo feliz e hice tantas reflexiones... preguntaban por qué el mundo no puede estar poblado de alfa mas (los seres mas capaces, talentosos, hermosos e inteligentes), que para qué epistones (sus contrarios) pudiendo poder fabricar solo alfa mas.. allí respondían que no era posible, porque, en el mundo hay tareas mecánicas simples que requieren ser hechas y que, un alfa más no soportaría realizarlas, se sentiría estrecho, encerrado, desperdiciado y utilizaría toda sus capacidas en conseguir otra actividad y los que estan en esa actividad superior lucharían por conservarse en ella... y, nunca satisfechos, salvo una mínima población, no eran felices.

No pude evitar recordar mis críticas a personas que, pudiendo hacerlo, no van más allá, no ascienden, en escala social, en sus conocimientos, en lo que sea. por qué se queda ahí... aquel denigrante se estancó pero, en este momento me cuestiono, no estarán mejor así contentos con lo que hacen en vez de estar decepcionados de si mismos porque no lograron el alto objetivo que se propusieron, hechos un ocho de pensamientos dudando de todo, necesitando más... A pesar de eso sé que no hay nada que se pueda cambiar, que quiera cambiar. Una vez encuentras la duda, no hay vuelta atrás, una vez tienes la necesidad de más de lo que te ofrecen no hay nada más.. tampoco serías feliz de la otra manera... pero, a veces, su vida se ve tan fácil... pero no... quiero caminos díficiles.

En este momento estoy en un claro y ese es el problema, ya avancé por las espinas y llegué acá, quiero meterme no sólo en las espinas, también en la oscuridad... quiero que explote... pero tengo que esperar el momento preciso.

Perdida en estas divagaciones, no hice lo que tenía que hacer pero por qué tengo? Porque me lo impuse como nuevo objetivo, el problema, es que, al no estar convecida de que es ese me cuesta trabajo cumplirlo... siempre puedo decir más tarde.

Y comí, comí, y comí por costumbre, entretención... luego me sentí alejada, en medio de tres personas pero alejada... y además de alejada, diferente... descontextualizada, tuve tanto en común y ahora? Puedo igual estar o no, sólo quedan viejas anecdotas de las nuevas no tengo idea, no participo... conozco a todos pero no conozco a nadie, me siento de nuevo en esa situación tan usual en mi vida... llego a un lugar saludo a la mitad, me devuelven cordialmente el saludo, me acerco y?? Nada. Me alejo hacia el otro grupo y nada. Será que me falta tomar posición, compartir mas de mi tiempo? La neutralidad absoluta, quiza no sea buena... hace parecer blanda, informe, tibia.

De nuevo llega el espacio de hacer lo que tengo que hacer, me pierdo en los diarios de Virginia woolf... y vuelvo a dormir, duermo mientras me dicto palabras... de alguna manera me levantan, intento escribir todas las palabras dictadas, sale esto.

Duermo con miedo, con miedo de no dormir... de otra noche larga pero a la vez digo, por qué no dormir ahora? Horas pegachentas, me asustan los ruidos leves continúo dicatando palabras... me enfrasco en una conversación mundanda, tratando de ser parte del mundo, será otro intento.

... y no puedo llorar, me hace falta, mi alma esta rota y no puedo llorar.

Busco el tercer round, volverme pedacitos, para reconstruirme renovada, en colores, no más escala de grises.

Vuelvo a comer. Quiero vomitar.

1 comentario:

anattolia dijo...

Quiero darte un abrazo enorme. Nos parecemos tan asquerosamente tanto.