Tengo una repulsa casi patológica a mentir. No, en realidad, no es a las mentiras... repulsa a asquearme de mí misma por no cumplir mis promesas, por defraudar, por decepcionar... entonces, conociendo la imposibilidad del siempre, reconociendo el derecho al cambio de opinión... me salgo por la tangente.. y guardo silencio; o, antecedo mis frases de quizá, supongo, de pronto, creería, sí (...). Por eso no prometo amor eterno. Por eso no doy garantías. Por eso, sólo acojo obligaciones de medio y no de resultado. Sólo prometo mi mejor esfuerzo, porque soy un equino con antequeras.. mira hacia al frente, directo, altivo, a su destino... pero puede llegar una ráfaga de viento, siempre puede llegar una ráfaga de viento que levante las antequeras, o modifique su posición.
y porque pretendo ser un heroico paraguas, me asusta recibir presiones que no pueda sostener... porque, aunque con pretensiones de heroico, no soy más que un metro cincuenta de carne humana sobre débiles tobillos.
Hay un largo camino, y un sólo paso ciego... al abismo, al cielo, o, por qué no, al plano continuo... pero si conozco la profundidad del abismo, será más dificil caminar... trato de pensar en el cielo, y cuando pienso en él.. me dan ganas de salir a correr, incluso, siento capacidad de saltar el paso ciego... ahí se mira, todo es posible, quien no arriesga no gana, me recuerdo.
clasificaba dos tipos de amores, uno pasional, exuberante, voluptuoso, problematico, vicioso... otro, que sin tanta voluptosidad no deja de ser satisfactorio, tranquilo, fluído, estable, feliz.... y te ví, y me sentí tranquila, fluída, estable y feliz... e intuí que estaríamos juntas un largo tiempo... largo y corto son conceptos relativos... importante, estaremos un tiempo importante.... y allá voy, porque nunca soy tan feliz cómo cuando estoy enamorada, y, he decidido apostarle a la felicidad. All in.
3 comentarios:
Me haces feliz siendo feliz: tú
Ah. Yo creo que tú no te alcanzas a imaginar la sonrisa que tengo en este momento y lo feliz que me siento al leer esto.
Me hace feliz leer y saber que estás feliz, que estás enamorada, que le apuestas a la felicidad; pero sobre todo, que es un amor tranquilo, sin tiempos definidos, lejos de los vicios y la exhuberancia -que sí, muy emocionante pero siempre termina en tragedia griega, lo sé muy bien.
Y ya :) Desde la distancia, sabes que te quiero mucho. Yo lo sé porque siempre que te leo feliz me pongo muy feliz yo también.
http://cesanteylustrada.blogspot.com/2007/05/por-qu-nos-atraen-los-hombres-mayores.html =S
jajaja qué tontería pero así ando últimamente.... besos
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