miércoles, 23 de julio de 2008

y hoy me levanté con ganas de hablarte.
No lo hago (es mejor que no). Entonces escribo.

Contarte que soñé con mi abuela; no la que está viva, aquella otra.
Que iba de viaje y tenía una casa encargada.
Una casa que yo conozco. En la 17 con 53. Sí, esa, delgada, angosta, aprisionada entre dos edificios. Ajá! esa que a pesar del verde menta de su fachada no deja de parecer una casa de brujas.
Sí, en esa, en mi sueño, nos asustaban y saliámos corriendo para no volver. Y el que volvió (por valentía ó indiferencia) encontró su suerte en esa casa, suerte en forma de una hoja de cannabis gigante.


(...)


He pensado libremente. He dejado que suenen todas las voces que tienen que sonar. Armónicamente no. Las bonitas, las que hablan de lo feo incluso el bajo continúo, todas, incluso la mia. Empecé por pensarte en el concierto. De piano, cómo no. Ahí te dejé y me fui a la profesora de piano, a quien ví en cara de la soprano. Luego llegó una pianista que me llevó a las escasas películas orientales de terror, de pelo negro lacio ocúltandole el rostro mientras tocaba.

Y volviste. Volviste en forma de llamada perdida. Luego supe lo querías: información. No odiabas eso acaso?. Ves? ya suenan todas las voces.

Con la mente consciente casi totalmente derribada logré dormir. Muchas horas y seguidas. Contrario al imnsomnio que me persigue estos días.

Me desperté con ganas de hablarte y te extrañé. Pero, ahora, con todas las voces, voy comprendiendo que a veces gana quien pierde una mujer.

7 comentarios:

Josefa dijo...

A sacar algún provecho de los sueños locos... siempre se gana
besos

Pi dijo...

probando, alo alo

alguien más ha tenido problemas para comentar?

Anónimo dijo...

sí de acuerdo, a veces gana quien pierde una mujer....
yo he perdido la más importante de todas, y he ganado una enorme libertad...todavía enrredada en una extraña nostalgia, y en un vértigo de enfrentar la vida sin ella...a veces siento incluso que ya no soy yo...de tanto amarla, durante tantos días casi no se cómo era yo sin ella,
y al igual que tú a veces me levanto con ganas de llamarla , pero no lo hago...no lo haré

Anónimo dijo...

pues yo si fuera tú la llamaría, porque de amor nadie se muere.... y si hay una mujer que amas tanto como dices yo la llamaría y no perdería esa oportunidad....

Anónimo dijo...

porque es sólo a veces, no? que uno gana cuando uno pierde a una mujer, yo amé a una que amé todos los días desde que la conocí y la perdí por prejuicios estúpidos... si me diera la oportunidad de tenerla aunque sea por un día más me sentiría la mujer más feliz de ésta tierra....

Anónimo dijo...

aprendí con el tiempo que el orgullo no es de los amantes, como dijo Silvio... porque eso lo vuelve a uno cobarde y como dijo alguien alguna vez, el amor siempre es una apuesta de poker... te dan dos cartas y tú decides apostar.... yo le apuesto al amor como ciega... y me han roto el corazón mil veces, pero sigo creyendo... porque en realidad es en lo único que creo en este mundo....

Pi dijo...

aloooo, me perdí un tanto; me invitan?