martes, 29 de julio de 2008

Me encantan las manzanas, pero ya no las como. Bueno, sólo de tanto en tanto y sólo manzanas verdes, crujientes salidas del refrigerador. Comía una diaria ó más desde que tengo memoria hasta hace un ano.

(...)

Agua y manzana, esa era mi dieta, en el cole, en el otro cole, en la U. Para las noches, me recetaron agua de manzana. Agua de manzana para combatir el inmsomnio. Agua de manzana y Mark Twain en voz materna. Y no funcionó. Y no funciona. Y sigo dando vueltas, desde los seis, los siete. (Ya son veinte y dos)

Ó duermo y me despierto. Duermo-despierto-duermo-despierto. Todo transcurre entre sueños. Sueños absurdos, dónde pierdo bicicletas y me quejo en telmex; participo en programas de concurso y mi hermana dicta-me una lección de anatomía de un coño; de un coño en un huevo.

Entre tantas bicis, concursos y coños me despierto cansada. Usualmente (siempre) no quiero despertarme pero el bicho suena y la conciencia aplasta. Cuando ya lleva media hora pitando, me resigno y me paro. Aunque de pie sigo dormida y sé que debo despertar uno a uno los sentidos y uno a uno los miembros. Estirar los deditos de los pies, y sentirlos. Los saco fuera del calor de las cobijas y piso con decisión el tapete antes blanco, ahora de ese color indefinible que da la suciedad acumulada. Los pasos con decisión, así deben ser, decididos pero cuidadosos, con tiempo para tantear obstáculos: vasos, platos con comida en descomposición, libros. Es peligroso el piso de mi habitación.

Tanteando el terreno llego al baño, estiro las manos, me lavo los dientes, la cara, las manos en ese orden. Y me acerco a Antonín y lo miro. Unos días con ganas, otros con pereza y otros indiferente. Me estiro como un gato y recuerdo que quiero uno. Me encantan. Nunca he tenido uno. No sé de mascotas, ni de hermanitos, ni de sobrinitos, ni de hijitos, nada de -itos. El -ito corresponde a mí.

(...)

Golpes de arco, desayuno, escalas, ducha, almuerzo, lectura, Kayser, vuelta, postre, Hoffman, leer, comer, dormir- golpes de arco, desayuno, escalas, ducha, almuerzo, lectura, kayser, vuelta, postre, hoffman, leer, comer, dormir- golpes de arco, desayuno, escalas, ducha, almuerzo, lectura, kayser, vuelta, postre, hoffman, leer, comer, dormir.

RUTINA. Me gustan los planes, me gustan las rutinas. Si hay rutina hay factor sorpresa. (Psicorígida). Hoy hubo factor sorpresa: Descanso.

Y ahora son las 10:48. La rutina fue cumplida. Tan cumplida que tengo la sensación que algo debería estar haciendo. Me asquea. Ganas de hacer pipi. Y justo hoy ni tú, ni ella ni la de más allá están conectadas ó disponibles y no se que hacer. Antes de las doce en la cama son vueltas seguras y suenos delirantes. Opto por hacer preguntas indiscretas. Y escribir/ describir.

No sé nada. Estoy en (No responding).

4 comentarios:

Y. dijo...

Ays qué bueno este textito. Yo odio la rutina pero sé q sin ella no soy persona.
Yo como manzanas pero me cansan tantas veces...pero sí, manzana y agua, quién no lo hizo? jajaja.

Muchos besos y el no poder dormir es algo agobiante

besitos

Anónimo dijo...

Tal como en los viejos tiempos. Já, "viejos tiempos", como si fueran muy viejos, y muchos. No fueron ni lo uno, ni lo otro, pero así se sintieron. Como algo muy familiar, que te hace sentir increíblemente cómoda y satisfecha, plácida. "En tu salsa", como dirían coloquialmente.

Gracias, aunque no haya sido para mí. Fue lindo leer-te (a ti, -ito), de nuevo. ¿Cómo se puede extrañar tanto algo (alguien) tan ajeno, tan negado, tan lejano? No lo sé.

En fin, me voy por donde vine. Acabo de recordar que una vez escribí algo sobre las manzanas. Será tal vez la fruta a la que más le hayan escrito. En raras ocasiones ve uno por ahí referncias a piñas, melones o papayas.

*Poof*

anattolia dijo...

Me encanta que te extiendas... Tengo ganas de mañana y de poco más: desgano.
Te quiero más

Josefa dijo...

higiene del sueño dos puntos... jeje mentira
buen texto
...yo las prefiero rojas