sábado, 5 de abril de 2008

un día hablé de un sábado que intentó ser domingo; la expresión de hoy sería una noche que quiso ser día ó un día que quiso ser noche, no lo sé... que noche tan extraña, son más de las doce y me encuentro en mi cuarto estudiando violín mientras atisbo por la ventana el movimiento del vencindario... reviso el afuera continuamente pues espero la llegada de un amigo de mi hermana a quien debo recibirle la maleta y, mientras tanto, mi padre, que siempre está en casa.. tampoco llega. Casi al tiempo, termino el ejercicio, arriba mi padre y llega el amigo de la maleta a quien deberé ceder mi cuarto... tengo una falta absoluta de disposición para dormir, creo que aún podría estudiar hasta que llegue mi hermana y su amigo, pero, me da algo de vergüenza... con los vecinos, y conmigo.... se ha regado una colonia en la maleta y ahora me mareo en olores madera y naranja... entretanto, dormí la mañana, parte de la tarde y ahora debo pasar el insomnio.. no sé cómo lo hacen, dormir hasta las doce y acostarse a las nueve... tengo una cantidad de horas límites de sueno, si las gasto, sucede ésto... no sólo estoy despierta, estoy inquieta,conozco quien se levantaba a la una de la manana, daba una vuelta en bici a la ciudad y retornaba a su casa a las tres para seguir durmiendo.. es de familia?, de pequeña trataban mi falta de sueño con "aguitas" de manzana y lecturas en la cama; lo tengo claro "El principe y mendigo"en la voz de mi madre en mi peor época ... ahora, naturalmente, nadie lo trata, ni yo... superaré la verguenza, creo que seguiré estudiando.

1 comentario:

VICA dijo...

Y si cantas? si yo no me duermo por lo menos los demas si se levantan aaajajajajaja