Estoy escribiendo y leyendo compulsivamente, pero sin el caos propio de la convulsiones sino, impulsos “pilarescos”, esto es, métodicos, ridiculamente metodicos, y rutina, mucha rutina.
Observo que en cada tiempo de mi vida siempre estoy haciendo algo obsesivamente. Será necesidad? No lo sé. Cambie una rutina extenuante de estudios de violín o por largas horas ante la pantalla de mi pc, leyendo, escribiendo o simplemente meditando. Inicialmente (en aquellos días de iniciar el cole o la U) estudiaba; luego descubrí la simpleza de las enseñanzas y deje que se aprehendieran por si solas, funcionó. Luego bailé, dos escuelas de ballet, un grupo de danzas, todo simultáneo. Corría de un ensayo al otro, llegué a tener mas de 25 coreografías en mi mente en un solo momento, y luego no hacía mas que tocar, desesperé a todos en mi casa... spicatto en cuerda al aire durante 15 minutos no es lo que quieres oir un domingo a las siete de la manana (lo entiendo), ahora hago cosas compulsivamente pero por espacios mas cortos, se podria decir que ando con pequeñas mini- obsesiones (que redundante).
Las actividades han cambiado, pero mantienen un factor común: EL MÉTODO. Hasta lo que no hago, lo hago con un método establecido por mi misma: primero tales tareas (en los tiempo en que estudiaba) siempre primero ellas, luego tales días ensayo de tal cosa, salir corriendo (irse acicalando en el bus) llegar al otro, última parada: galerias; cuerdas al aire, ejercicio de memoria (metrónomo de tres en tres, repetir un total de seis veces), escalas (simples y en cuerdas dobles, iniciando por las mayores) ejercicio del Kayser respectivo (con una división interior, empezando cada día por un aparte diferente) y finalmente obra (problema, a veces no alcanzo a llegar aquí) este aún lo mantengo. También leo así: una amiga se burlo de mi – Cortázar no se lee en orden!!! por qué no? me ha gustado tanto que quiero asegurarme de leer TODO lo que encontré. Me pico el bicho de los idiomas... pretendo estudiar inglés, francés y proximamente latín al mismo tiempo.. tengo una gran confianza en la mente humana.
... y por cierto nunca me leí el discurso del Método de Descartes
Quiza suene terrible, pero no es tan trágico me ha facilitado hacer muchas cosas... creo en el poder de la perseverancia... a veces me canso y me quejo de mi misma (cuando no me dejo descansar en paz) es cierto, pero es útil muy útil.
A veces me pregunto por qué no funciono simplemente por ganas y deseos. Por qué me autoimpongo obligacionos que algunas veces amo pero otras detesto cumplir. Por qué no me quedo únicamento con las que me gustan sino, tengo que cumplirlas todas so pena de remordimiento... si me quiero quedar viendo TV tres horas, hazlo, no? el mundo no va a mejorar ni empeorar por ello.
Libros (con los que se podría prender una bonita chimenea si me preguntan), consejeros, profesores de catequesis, quienes tengan alma de predicador, hablan maravillas del auto control, de "conocerse a si mismo", les pregunto... el componente sorpresa no es básico en la vida? A mí me encanta y abogo porque en los resquicios de mis métodos se cuele en grandes cantidades: momentos imprevistos, sorprender a los demás, personas con acciones inesperadas... SUPER!!
Entonces, en mi caso, voto por “contrólate a ti mismo – en la medida justa-“, “¿cómo dejarle espacio a la sorpresa en tu vida”?, “ disminuya su super yo, es posible que el destino predeterminado exista”, “el no control- patología o cualidad?”., “haga consiente su inconsiente”.... Para los que les gustan de dar consejos, escribir libros que pretenden arreglar (quiza alienar) la vida de los demás, ahí les dejo unas cuantas ideas a desarrollar a ver si cambian de perspectiva que ya ( y desde siempre) me aburrieron con zonas errónes, aprender a quererme a mi mismo(¿?), el vendedor mas grande del mundo, y MUY ESPECIALMENTE no obliguen a los bachilleres a leerlos, hay tantas cosas hermosas para leer que no les permiten descubrir....
PD. Me dí cuenta que correlativamente ( o quiza en consecuencia) a mi metodismo, tengo espíritu de taxonomista, ya clasifique los silencios, las parejas y las ideas.... falto yo misma... Recibo colaboración en la tarea.
3 comentarios:
Y hay afán en clasificarte, estudiarte, entenderte?. Los buenos amigos que no se aburren y te conocen siempre hechan una mano.
no, no hay afán, pero como ya dije, tengo espíritu de taxonomista y siempre estoy analizandome, estudiandome... Suficientes análisis propios, es interesante conocer los que los demás te hacen.
No te clasifiques, se cambia continuamente, si te estancas te matas. Yo me pienso y me doy vueltas y nunca llego a una conclusión, pero eso tiene su encanto, las clasificaciones cierran la puerta a nuevas posibilidades.
Yo te ayudo a entenderte, si puedo.. je.. besos
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